lunes, 28 de agosto de 2017

Nuestro corazón andará siempre inquieto hasta que no descanse en Dios, el Papa recuerda a San Agustín

REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

“Nos creaste,Señor, para ti y nuestro corazón andará siempre inquieto hasta que no descanse en ti” es el Tweet del Papa el 28 de agosto. Una frase de San Agustín en el libro de las Confesiones (Cfr.Confesiones I, 1), en la fiesta de san Agustín.

Es un "Padre de la Iglesia" como llamamos a aquellos santos que han profundizado los Escritos Sagrados y vivido de tal manera la fe en Jesús de Nazaret, que sus vidas y sus escritos nos ayudan a comprender mejor la fe y a dar testimonio de ella.
En este caso se trata de un gran pecador insaciable, es decir no se queda en las cosas, busca siempre más, en su inquietud por encontrar la verdad.

Es una inquietud que no le da paz. Y ayudado de las oraciones y lágrimas de su madre Santa Mónica, encontró la verdad en Jesucristo, se bautiza hace bautizar y llega a ser obispo.

El amor a Jesús lo hace poeta. Enamorado de Dios dice:

¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.
Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Retenían me lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían.
Me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera; brillante y resplandeciente, y curaste mi ceguera;exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.

@jesuitaGuillo


Viaje del Papa a Myanmar y Bangladés

(RV).- El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, anunció que:

«Acogiendo la invitación de los respectivos Jefes de Estado y Obispos, Su Santidad el Papa Francisco realizará un Viaje Apostólico a Myanmar – del 27 al 30 de noviembre de 2017 – visitando las ciudades de Yangón y Nay Pyi Taw, y a Bangladés, del 30 de noviembre al 2 de diciembre de 2017, visitando la ciudad de Dhaka. El programa del viaje se publicará próximamente».

El lema del Viaje del Papa a Myanmar es «Amor y Paz» y a Bangladés «Armonía y Paz»

(CdM – RV)


domingo, 27 de agosto de 2017

Papa a legisladores católicos del mundo: construyan una sociedad más humana y justa, con el amor de Cristo

(RV).- El Papa Francisco alentó a los participantes en la Conferencia de la Red Internacional de Legisladores católicos, recibiéndolos en el Vaticano, después del rezo del Ángelus. Con su cordial bienvenida al Card. Christoph Schönborn y al presidente de esta red de parlamentarios católicos de todo el mundo que nació en 2010, Christiaan Alting von Gesau, el Obispo de Roma destacó el anhelo que tuvieron en su encuentro de este año de subrayar «la visión cristiana de la persona humana»:

«Los aliento a que, cuando vuelvan a sus respectivas naciones, hagan referencia a los frutos de sus reflexiones sobre cómo la fe católica conduce a una comprensión justa de la persona, que se debe aplicar según todos los aspectos del gobierno y de los procesos decisionales».

El Papa Francisco hizo hincapié en las enseñanzas de la Iglesia y en el compromiso que los aúna para construir una sociedad más humana y justa, con leyes que impulsen puentes y diálogo, amparando a los más necesitados y a los migrantes:

«Al tiempo que la contribución de la Iglesia en las grandes cuestiones de la sociedad de nuestro tiempo, a menudo  puede ser puesto en discusión, es vital que vuestro compromiso esté impregnado continuamente por sus enseñanzas morales y sociales, con el fin de construir una sociedad más humana y justa. Las leyes que ustedes promulgan y aplican deberían construir puentes de diálogo entre diversas perspectivas políticas, también cuando responde a precisas finalidades en orden a promover un mayor cuidado hacia los indefensos y los marginados, en especial hacia los muchos que están obligados a dejar su patria, así como en orden a favorecer una correcta ecología humana y natural».

El Papa concluyó su saludo con su exhortación a testimoniar  el Evangelio de Jesucristo en el mundo y encomendando a todos los pueblos a la Madre de Dios:

«En medio de los sufrimientos de los pueblos, los exhorto a mirar a Cristo, cuyo amor les inspirará para hacer que el Espíritu, a través de un intercambio de dones, pueda conducirlos cada vez más a la verdad y al bien.

Que puedan llevar siempre en su trabajo profesional la noticia de Jesús, de que nadie es insignificante, nadie debe ser descartado en cualquier fase de su vida. Los encomiendo a ustedes y a las poblaciones de las que son servidores a la protección de la Virgen, Madre de la Iglesia y con gusto les imparto la bendición apostólica».

(CdM – RV)


Cercanía y oración del Papa por aluviones en Asia, a la minoría rohinyá, y saludos a peregrinos del mundo

(RV).- Al final de rezo de la oración mariana el Obispo de Roma saludó a los fieles y peregrinos presentes. El Papa empezó recordando a las poblaciones de Bangladesh, Nepal e India septentrional, que sufren las consecuencias de grandes aluviones, asegurándoles su cercanía y oración. El Pontífice se refirió a la persecución religiosa de la minoría rohinyá pidiendo para ella ayuda y el establecimiento de plenos derechos.

En sus saludos Francisco mencionó a los fieles y peregrinos romanos y de diferentes partes del mundo. especialmente el Santo Padre se dirigió a los miembros de la Tercera Orden Carmelita así como a numerosos grupos parroquiales de diversas regiones de Italia.

Saludos del Papa al final del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas,

En días pasados, grandes aluviones han azotado Bangladesh, Nepal e India septentrional. Expreso mi cercanía a las poblaciones y rezo por las víctimas y por todos aquellos que sufren por motivo de estas calamidades.

Han llegado noticias tristes de la persecución de las minorías religiosas, de nuestros hermanos rohinyá. Quisiera manifestarles toda mi cercanía, y todos nosotros pidamos al Señor salvarlos y suscitar hombres y mujeres de buena voluntad en su ayuda, que les den plenos derechos. Oremos también por los hermanos rohinyá.

Saludo a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos de Italia y de varios Países: las familias, los grupos parroquiales, las asociaciones.

Saludo especialmente a los miembros de la Tercera Orden Carmelita; a los muchachos de Tombelle, diócesis de Padua, que hace poco han recibido la Confirmación; y al grupo de Lodivecchio que ha recorrido a pie, en peregrinación, la última parte de la Via Francigena.

Deseo a todos un buen domingo y, por favor no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta la vista!

 

(Raúl Cabrera- Radio Vaticano)


Ángelus del Papa: Pedro centro visible de la Iglesia como quiso Jesús

(RV).- El Papa Francisco introdujo el rezo mariano del Ángelus del XXI Domingo del Tiempo  Ordinario, reflexionando con el Evangelio de San Mateo (16, 13-20), que presenta la confesión de Pedro al Señor Jesús.

Cuando el primero de los Apóstoles responde al Maestro con palabras que nacen de su corazón: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo», enviado por Dios para salvar a la humanidad. Y Jesús, comprendiendo que la fe de Simón es un cimiento sólido para construir su Iglesia, le dice: «tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia».

Tras señalar que «también con nosotros, hoy, Jesús quiere seguir construyendo su Iglesia, esta casa con cimientos sólidos, donde sin embargo no faltan grietas, y que necesita constantemente ser reparada, como en los tiempos de Francisco de Asís», el Santo Padre destacó que aunque nos sintamos piedras pequeñas, «ninguna piedra pequeña es inútil, aún más, en las manos de Jesús se vuelve preciosa». «Y todos nosotros nos convertimos en ‘piedras vivas’ gracias a su amor, y así tenemos un lugar y una misión en la Iglesia».

«El Evangelio de hoy nos recuerda que Jesús ha querido para su Iglesia un centro visible de comunión en Pedro y  en aquellos que le iban a suceder en la misma responsabilidad primacial, que desde los orígenes han sido identificados en los Obispos de Roma, la ciudad donde Pedro y Pablo han dado testimonio de la sangre», reiteró el Papa Francisco e invocó a María, Reina de los Apóstoles, Madre de la Iglesia: «hoy, nuestra Madre nos sostenga y nos acompañe con su intercesión, para que realicemos plenamente aquella unidad y aquella comunión por la cual Cristo y los Apóstoles ha rezado y han dado la vida».

(CdM – RV)


sábado, 26 de agosto de 2017

¿Quién soy yo para ustedes?, pregunta Jesús a sus amigos en el Evangelio

REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

Con lectura del Evangelio 5 minutos

 

Y si tenemos en cuenta que el que pregunta es el mismo Hijo de Dios hecho hombre, creador del cielo y de la tierra; el que venció rotundamente en el duelo con la muerte y el mal, porque  no quedó “convaleciente”, por decir de algún modo, sino que alcanzó con la resurrección de entre los muertos la plenitud de la Vida en el Amor; si consideramos que ese grupo de amigos dejó todo para seguirlo y lo siguieron también en el modo de alcanzar la Vida plena, es decir con el martirio, quiere decir que se trata de una cuestión, o mejor, de un cuestionamiento fundamental de la vida, de una elección que es finalmente de vida o muerte. Como lo es de hecho para aquellos que hoy, sí, en este día de hoy, son degollados o ejecutados por creer en Jesús o por tener una Biblia o un Evangelio.

Había mucha gente en Jerusalén en los tiempos de la vida pública de Jesús, que conocieron a Jesús. Pero que no pensaban que era Hijo de Dios, como lo refiere el mismo Evangelio. Pensaban otra cosa, incluso aquellos que le daban una cierta importancia, pero no como para dejarse matar por el hombre de Nazaret, hijo del carpintero. Estos siguieron su camino, su fe, sus creencias y también fueron juzgados por su coherencia con la verdad que alcanzaron.

Jesús me lo pregunta hoy también a mí, como amigo y entre amigos. A otros, un poco más lejos, hoy le hacen la pregunta pero en distinta situación y al revés. Y en nombre de la religión los asesinan.

¿Cuál es tu respuesta a Jesús?, ¿soy coherente con la Verdad; con el don de la fe recibido en el bautismo? @jesuitaGuillo


Radio Vaticano en español para Guinea Ecuatorial y África

Compartimos algunos momentos con el Papa Francisco

(RV).- El Papa invitó a meditar, en especial en nuestros días, las páginas finales de la Sagrada Escritura, que nos muestran el horizonte último del camino del creyente: la Jerusalén celeste, la inmensa morada, donde Dios acogerá a todos los hombres, con su ternura infinita, enjugando toda lágrima:

«Ante las noticias tristes que recibimos a diario, con el riesgo de que nos acostumbremos al dolor, se refirió en especial a las de Barcelona y del Congo, así como de tantos otros lugares»:

«Intenten meditar este pasaje de la Sagrada Escritura, no de forma abstracta, sino después de haber leído una crónica de nuestros días, después de haber visto el telediario o las portadas de los diarios, donde hay tantas tragedias, donde se dan noticias tristes a las que corremos el riesgo de acostumbrarnos. ¡He saludado a algunos de Barcelona: cuántas noticias tristes de allí! He saludado a algunos del Congo y ¡cuántas noticias tristes de allí. ¡Y cuántas otras más!…

Piensen en el rostro de los niños asustados por la guerra, en el llanto de las madres, en los sueños quebrantados de tantos jóvenes, en los refugiados que afrontan viajes terribles,  exhortó el Obispo de Roma, recordando sin embargo ante todo ello, «la gran visión de la esperanza cristiana, que se dilata sobre todos los días de nuestra existencia y nos quiere levantar»

En su audiencia general de esta semana, cuyo tema fue «La novedad de la esperanza cristiana», reflexionando sobre el texto bíblico, del Apocalipsis, «Yo hago nuevas todas las cosas» (Ap 21,5) el Santo Padre hizo hincapié en que la «esperanza cristiana se basa en la fe en Dios, que siempre crea novedades en la vida del hombre, en la historia y en el cosmos. Novedades y sorpresas».

«Jesucristo que es la gracia más grande de la vida: es el abrazo de Dios, que nos espera al final, pero que ya desde ahora nos acompaña y consuela. Nos conduce a la gran morada de Dios, con los hombres, con tantos hermanos y hermanas»

«Ser cristianos implica una perspectiva nueva: una mirada llena de esperanza», reiteró el Papa Francisco y señaló que «los cristianos creemos que en el horizonte del hombre hay un sol que ilumina para siempre. Creemos que nuestros días más bellos están aún por llegar. Somos gente de primavera, más que de otoño: vemos los retoños nuevos, más que las hojas amarillas en las ramas. No nos acunamos en nostalgias, en lamentos: sabemos que Dios nos quiere herederos de una promesa e infatigables cultivadores de sueños».

«La creación no terminó el sexto día, sino que prosigue infatigablemente, porque Dios siempre se ha preocupado por nosotros. Hasta el día en que todo se cumpla, en la mañana en que se extinguirán las lágrimas, en el mismo instante en el que Dios pronunciará su última bendición: Yo, dice el Señor, hago nuevas todas las cosas. Sí, nuestro Padre es el Dios de las novedades y el Dios de las sorpresas. Y ese día seremos verdaderamente felices y ¿lloraremos? Sí, pero lloraremos de alegría».

También en la cita mariana dominical para el rezo del Ángelus, el Obispo de Roma destacó su profundo dolor por los atentados terroristas, perpetrados en Burkina Faso, en España y en Finlandia, que causaron numerosas víctimas:

«Oremos por todos los que han muerto, por los heridos y por sus familiares. Y supliquemos al Señor, Dios de misericordia y de paz, que libere al mundo de esta inhumana violencia».

Con el Evangelio del XX Domingo del Tiempo Ordinario, el Papa Francisco exhortó a la oración con perseverancia y valentía. A ser como la mujer cananea, que superando todo obstáculo, no se desalienta, ante la aparente distancia de Jesús, e implora al Señor que salve a su hija:

Nosotros debemos seguir gritando como esta mujer: ¡Señor, ayúdame!», alentó el Papa, invitando a invocar a la Virgen María, para que nos haga cada vez más conscientes de la necesidad que tenemos del Señor y de su Espíritu; que nos obtenga una fe fuerte, llena de amor, y un amor que sabe hacerse súplica, súplica valiente a Dios».

(CdM – RV)